"Escuchó las voces de nuevo, esta vez más cerca, y buscó en vano con la mirada un espacio por donde escapar, en medio de la oscuridad que lo envolvía todo. Un escalofrío de terror le recorrió todo el cuerpo. Estaba acorralado. Se agachó, palpó el suelo y su puño se cerró en torno a una piedra. Permaneció en silencio, escuchando el sonido de su propia respiración. Debía someterse a su destino; un destino que podría ser peor que la muerte".
-La villa romana y mosaicos de Cardeñajimeno.
En el primer capítulo Martín, el protagonista de la novela, se encuentra junto a su padre cargando en el carro grandes bloques de piedra en las ruinas de una antigua construcción romana. Era habitual que las viejas estructuras del pasado constituyeran una improvisada cantera para las nuevas construcciones. Luego, la recorre fascinado por lo que ve en ella. El lugar de la escena corresponde en la realidad a una villa romana, construida posiblemente en el siglo IV, cuyos restos fueron descubiertos en el año 1975 en el término municipal de Cardeñajimeno, muy cerca de Castañares, detrás de la gasolinera y cercana al río Arlanzón. En ella se encontraron cinco mosaicos,uno de ellos expuesto en la galería inferior del patio del Museo de Burgos (Casa de Miranda). Hoy, el resto de mosaicos y lo que queda de la villa se encuentran tapados, tal vez debajo de escombros o de cientos de troncos de la cercana fábrica de aglomerados, esperando que un día alguien decida sacar de nuevo a la luz este...
Comentarios
Publicar un comentario