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Booktrailer novela "Ecos de Bardulia - La frontera del alba".
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Ya a la venta "Ecos de Bardulia II - La frontera del alba".
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Han pasado trece años desde que empecé a escribir las primeras palabras de esta novela ya acabada en dos volúmenes . Una novela, «la novela» que a mí me hubiese gustado leer. En ella hay aventuras, viajes, amor, naturaleza y mucha historia. Un relato para almas sensibles, con personajes de espíritu libre, con hombres a udaces y mujeres o sadas . En ella hay mucho tiempo, u n ingente esfuerzo, u n inacabable trabajo de documentación… L argas horas en la biblioteca, delante del ordenador y de b uenos libros, bajo la inspiración de una buena música . En ella hay ilusión, un gran reto de alguien que nunca antes se había planteado escribir y acabar esto . En ella hay parte de muchos de los que me rodean. Y gran parte de mí, repartido entre los distintos personajes, en unos más que en otros y que los que me conocéis acabaréis reconociendo. Espero que estas páginas os entretengan, que os diviertan, que despierten vuestra curiosidad y os hagan más sabios, más felices; que ar...
Portada de "Ecos de Bardulia - La frontera del alba"
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Primeras páginas de "Ecos de Bardulia - La frontera del alba".
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Capítulo 1 Hogueras de guerra Primavera del año 801 — Estás ahí, diablillo —susurró Martín para sí , acechando furtivamente entre las ásperas c arrascas. El joven caballo pacía tranquilo en el raso, el cuello inclinado y el hocico pegado al suelo entre los tomillos, cerca del borde del acantilado. H abía detectado su rastro en el prado de la Loba, apenas despuntaba el amanecer. Desde allí, lo había seguido internándose por el bosque, el morral colgado a un lado, la cabezada de cuero al hombro y el arco destensado con la aljaba a la espalda, remonta n do la senda que subía por el arroyo de Meuma en dirección a la peña Risca. Sus ojos experimentados habían detectado las huellas marcadas en el sendero reblandecido , los restos de excrementos frescos y la hierba pisoteada en el prado, todavía empapado por el rocío. Más allá, las ramas partidas, las piedras removidas por el golpe te o de los cascos y los pelos prendidos en los espinos. El potro habí...